La Armada dominicana informó este martes la interceptación de una lancha («yola») que presuntamente intentaba llegar de forma irregular a Puerto Rico. Este hecho ocurre poco más de una semana después del naufragio de otra embarcación con el mismo destino.
La embarcación, identificada como «Boca Negra», de aproximadamente 22 pies de eslora, color blanco con azul y equipada con un motor fuera de borda Yamaha de 60 HP, transportaba once tripulantes: nueve hombres y dos mujeres. Entre ellos se encontraban dos ciudadanos puertorriqueños y una nacional haitiana.
Los once individuos fueron aprehendidos a unas diez millas náuticas al sur de Bayahíbe, próximo a Isla Saona.
La Armada señaló en un comunicado que la «embarcación había sido reportada como robada horas antes». La denuncia, realizada en el Destacamento Naval de Boca de Chavón, activó de inmediato los protocolos de búsqueda e interdicción.
Migración Ilegal hacia Puerto Rico: Un Fenómeno en Aumento
La migración ilegal desde la República Dominicana hacia Puerto Rico es un fenómeno en alza en la última década. La ruta, de unos 130 kilómetros, es frecuentemente utilizada por yolas para el traslado de indocumentados hacia el territorio con condición de Estado Libre Asociado a Estados Unidos. Según reportes de prensa, el costo de este traslado puede superar los 7,000 dólares por persona.
Este incidente se suma a un trágico suceso reciente, donde una embarcación que transportaba entre 40 y 50 migrantes naufragó en las costas de Juanillo, muy cerca de Punta Cana. Las autoridades reportaron este incidente el 11 de julio, confirmando que el destino era igualmente Puerto Rico. Ese naufragio dejó un saldo de al menos ocho muertos, 17 rescatados y un número no determinado de desaparecidos, según informaciones oficiales.
La persistencia de estos intentos de viaje irregular y los peligros asociados resaltan la complejidad del desafío de la migración en la región.




