SANTO DOMINGO. – El presidente de la República, Luis Abinader, emitió este domingo el Decreto 461-25 con el que realiza importantes cambios en su gabinete, enviando un claro mensaje de que busca fortalecer la transparencia y la eficiencia, según lo estableció en un comunicado de prensa.
Estos movimientos se producen en un contexto en el que varias instituciones gubernamentales han sido el principal foco de cuestionamientos en la opinión pública. La decisión presidencial responde a las expectativas expresadas por dirigentes del oficialismo que esperaban una variación en los nombres de funcionarios de la administración.
El Inabie, en el foco de las licitaciones
Un ejemplo de este reajuste es el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie). El gobernante designó a Adolfo Pérez de León en sustitución de Víctor Castro, quien estaba en el cargo desde finales de 2021.
El Inabie ha estado bajo la supervisión de la Dirección de Contrataciones Públicas desde 2020 por supuestas irregularidades en sus procesos de licitación. Uno de los incidentes más recientes ocurrió en agosto de 2025, cuando el órgano supervisor ordenó anular 25 adjudicaciones para la confección de zapatos escolares. Según la resolución RIC-0106-2025, el Comité de Compras del Inabie incurrió en «actuaciones contrarias a los principios de transparencia, igualdad y libre competencia».
Estos eventos se suman a la destitución de un director anterior en 2021, en medio de denuncias de suplidores del almuerzo escolar, lo que demuestra un patrón de «fallas importantes» en la institución.
Las controversias que persiguen a los recién designados
Curiosamente, el exdirector del Programa de Medicamentos Esenciales (Promesecal), Adolfo Pérez de León, quien ahora ocupa la posición de Castro, también estuvo en el centro de la atención ciudadana. Su gestión en Promesecal fue denunciada por supuesta ineficiencia, con farmacias de suministro médico supuestamente «vacías».
Reporteros de un medio local constataron en julio de 2025 la falta de medicamentos esenciales en varias localidades de Santiago. La presidenta de la Asociación Farmacéutica Dominicana también lamentó públicamente el deterioro de los servicios y la reducción en la cantidad de fármacos disponibles.
Las controversias en SENASA
Otro cambio significativo se produjo en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), donde Edward Rafael Guzmán Padilla fue designado director ejecutivo, en sustitución de Santiago Hazim.
Desde inicios de año, Senasa había sido objeto de fuertes críticas por supuesta falta de cobertura, retraso en los pagos a médicos y clínicas privadas, y una alegada «grave crisis financiera». Aunque la Superintendencia de Salud y el presidente Abinader negaron la crisis, el mandatario sí reconoció que la institución necesitaba más recursos para su correcto funcionamiento.
Adicionalmente, Senasa también fue impedida por la Dirección General de Contrataciones Públicas de ejecutar una licitación por violar la Ley 340-06. La resolución RIC-0109-2025 evidenció el incumplimiento de principios esenciales como «legalidad, debido proceso, igualdad, libre competencia, transparencia y publicidad». El exdirector Hazim acogió las recomendaciones y ordenó un nuevo proceso de licitación antes de su salida.
Con estos movimientos, el presidente Abinader busca enviar un mensaje claro a la ciudadanía: la exigencia de transparencia y eficiencia es una prioridad en su gestión, especialmente en las áreas más sensibles para la población.




