SANTO DOMINGO.– El Ministerio de Salud Pública mantiene desplegados cinco equipos técnicos especializados en hospitales priorizados de la red pública, como parte de una intervención destinada a identificar y corregir brechas en los servicios de atención materna y neonatal.
La estrategia contempla evaluaciones directamente en los establecimientos de salud y, a diferencia de un levantamiento exclusivamente diagnóstico, establece que cada deficiencia detectada deberá generar una acción correctiva, un responsable y un plazo para su cumplimiento.
Los especialistas trabajan junto con médicos, personal administrativo y equipos técnicos de los hospitales, revisando desde la atención que reciben las embarazadas y los recién nacidos hasta las condiciones sanitarias, prevención de infecciones y seguridad de los pacientes.
Evaluación concluirá el 14 de septiembre
La intervención comenzó con una fase de coordinación y socialización desarrollada entre el 26 y el 28 de agosto, mientras las visitas técnicas a los hospitales iniciaron el 31 de agosto.
Según el cronograma establecido por Salud Pública, el levantamiento deberá concluir este 14 de septiembre.
Posteriormente, el Ministerio tiene previsto presentar el 21 de septiembre un informe consolidado acompañado de los planes correctivos para las deficiencias encontradas.
El proceso no terminará con la presentación de ese documento. Las autoridades realizarán verificaciones posteriores a los 30, 60 y 90 días para determinar si las medidas establecidas fueron implementadas y cuáles problemas requieren intervenciones adicionales.
Cuando durante las inspecciones se detecte una situación que pueda representar un riesgo para los pacientes, la metodología contempla la adopción de medidas inmediatas.
¿Qué están revisando en los hospitales?
Los cinco equipos tienen responsabilidades diferenciadas para conseguir una evaluación integral de los centros.
El primero está concentrado en Vigilancia Epidemiológica, Infecciones Asociadas a la Atención de Salud y Estadísticas. Entre sus tareas se encuentran comprobar la calidad y oportunidad de los reportes, la detección de eventos epidemiológicos y las medidas utilizadas para prevenir infecciones adquiridas durante la atención sanitaria.
Un segundo grupo revisa las condiciones de agua y saneamiento, incluyendo disponibilidad de agua segura, limpieza, desinfección y manejo de los residuos hospitalarios.
El tercer equipo se concentra directamente en la atención clínica materna y neonatal, verificando el cumplimiento de protocolos para madres y recién nacidos, además de la disponibilidad de medicamentos, insumos y otros recursos necesarios.
Otro grupo evalúa la calidad de la atención y seguridad del paciente, con especial atención a los mecanismos utilizados para prevenir eventos adversos y determinar sus causas cuando ocurren.
El quinto equipo trabaja en habilitación, comprobando que los establecimientos y servicios cumplan las condiciones requeridas para funcionar de manera adecuada y segura.
Cada problema deberá tener una medida correctiva
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, aseguró que la intención es conseguir resultados concretos a partir de los hallazgos realizados durante las inspecciones.
“Estamos en los hospitales no solamente para identificar lo que debemos mejorar, sino para trabajar junto a los equipos en las soluciones. Cada hallazgo tiene que convertirse en una acción concreta que contribuya a una atención más segura para nuestras madres y nuestros niños”, manifestó.
La intervención adquiere especial relevancia porque la calidad de la atención durante el embarazo, parto, posparto y primeros días de vida puede resultar determinante para prevenir complicaciones maternas y neonatales.
El Ministerio no detalló en la información suministrada cuáles son los hospitales priorizados ni las brechas específicas detectadas hasta el momento. Esos resultados deberán conocerse con mayor precisión una vez concluya el levantamiento y sea presentado el informe consolidado previsto para el 21 de septiembre.




