Santo Domingo.– Los tatuajes en el rostro han ganado popularidad en los últimos años como una forma de expresión personal. Sin embargo, especialistas en dermatología advierten que este procedimiento no está exento de riesgos y puede ocasionar complicaciones que van desde infecciones y reacciones alérgicas hasta dificultades para detectar enfermedades de la piel.
La dermatóloga Marielys Cerda explicó que el proceso de tatuar representa un trauma repetitivo sobre la piel, lo que puede desencadenar hiperpigmentación postinflamatoria, especialmente en personas con piel oscura o con antecedentes de esta condición.
«La exposición constante al sol aumenta el riesgo en el rostro, por lo que una adecuada fotoprotección durante el proceso de cicatrización resulta fundamental», señaló la especialista.
Infecciones y reacciones alérgicas
Cerda indicó que quienes se realizan tatuajes faciales pueden desarrollar infecciones por micobacterias, cuyos síntomas suelen aparecer entre dos y ocho semanas después del procedimiento.
Entre las señales de alerta figuran la aparición de pápulas, nódulos, pústulas persistentes, enrojecimiento prolongado, dolor y secreción en la zona tatuada.
También advirtió sobre las reacciones alérgicas provocadas por algunos pigmentos, principalmente los de color rojo, aunque los tonos amarillos, anaranjados, azules y verdes también han sido asociados a este tipo de complicaciones.
Los síntomas más comunes incluyen picazón intensa, inflamación localizada y elevación de la piel sobre el área donde fue aplicada la tinta.
Riesgo de herpes y cáncer de piel
La especialista explicó que el uso de agujas durante el procedimiento puede reactivar el herpes simple en personas con antecedentes de esta infección, sobre todo cuando el tatuaje se realiza cerca de los labios.
Asimismo, destacó que los tatuajes pueden dificultar la identificación temprana de lesiones pigmentadas y algunos tipos de cáncer de piel, incluido el melanoma, al modificar el color y la estructura natural de la piel.
Por esta razón, recomendó evitar tatuar sobre lunares y acudir periódicamente al dermatólogo para realizar evaluaciones preventivas.
Eliminar un tatuaje facial también implica riesgos
Cerda señaló que la eliminación de tatuajes mediante láser, especialmente en áreas cercanas a los ojos, requiere estrictas medidas de seguridad.
Explicó que durante el procedimiento deben utilizarse protectores oculares metálicos para evitar lesiones en la córnea, el cristalino o la retina, por lo que insistió en que estos tratamientos sean realizados únicamente por profesionales capacitados.
Los tatuadores llaman a tomar una decisión informada
Desde los estudios de tatuajes aseguran que la demanda de tatuajes faciales existe, aunque continúa siendo menor que la de otras zonas del cuerpo.
Un tatuador consultado explicó que dedica tiempo a orientar a sus clientes antes de realizar este tipo de trabajo, debido a que se trata de una modificación permanente y altamente visible.
Añadió que, cuando el procedimiento se realiza bajo protocolos adecuados de higiene y bioseguridad, los riesgos técnicos son similares a los de otros tatuajes, aunque el rostro exige un mayor nivel de precisión por tratarse de una de las áreas más visibles del cuerpo.




