Santiago, R.D. – La Iglesia Católica dominicana se encuentra de luto tras el fallecimiento de monseñor Tobías Cruz González, sacerdote que dedicó más de cinco décadas de su vida al ministerio sacerdotal, la evangelización y el servicio pastoral en favor de miles de fieles de la región Norte del país.
La noticia fue confirmada por la Arquidiócesis de Santiago, que destacó la trayectoria de entrega, fe y compromiso del religioso, al tiempo que exhortó a la comunidad católica a elevar oraciones por el descanso eterno de su alma.
Monseñor Tobías Cruz González fue reconocido por su cercanía con las comunidades, su incansable labor evangelizadora y su dedicación a la formación espiritual de generaciones de creyentes. Durante su extensa trayectoria pastoral desempeñó importantes responsabilidades dentro de la Iglesia, ganándose el respeto y el cariño de sacerdotes, religiosos y laicos.
Más de 50 años de servicio sacerdotal
Su vocación y entrega fueron reconocidas públicamente en marzo de 2015, cuando celebró sus 50 años de vida sacerdotal junto a otros destacados representantes de la Iglesia dominicana.
En aquella ocasión, durante una solemne eucaristía celebrada en la Catedral Santiago Apóstol, recibió una bendición apostólica enviada por el papa Francisco como reconocimiento a cinco décadas de servicio ininterrumpido a la Iglesia Católica.
Ese mismo año, el Concejo de Regidores y la Alcaldía de Santiago lo distinguieron como Hijo Adoptivo de Santiago, en honor a sus aportes espirituales, sociales y pastorales a favor de la comunidad.
Un legado de fe y servicio
El título de monseñor, otorgado por la Santa Sede a sacerdotes que han demostrado méritos excepcionales en su servicio eclesial, constituyó otro de los reconocimientos a una vida dedicada por completo a la misión evangelizadora.
A lo largo de su ministerio, monseñor Tobías Cruz González acompañó a innumerables familias, promovió valores cristianos y fortaleció la vida pastoral de diversas comunidades, dejando una profunda huella en la Iglesia dominicana.
Tras conocerse su fallecimiento, fieles, sacerdotes y miembros de la comunidad católica expresaron mensajes de pesar y gratitud por el legado de fe, humildad y servicio que deja como herencia espiritual.
La Arquidiócesis de Santiago pidió unirse en oración para que Dios lo reciba en su Reino y conceda consuelo a sus familiares, amigos y hermanos sacerdotes.




