ESTOCOLMO.– Las elecciones generales de Suecia permanecían este lunes sin un ganador definitivo, después de que el escrutinio dejara una estrecha diferencia entre el bloque de izquierda liderado por la socialdemócrata Magdalena Andersson y la alianza de derecha del primer ministro saliente Ulf Kristersson.
Con más del 90 % de los votos contabilizados, los cuatro partidos de oposición encabezados por Andersson mantenían una ventaja provisional de apenas tres escaños en el Parlamento sueco, compuesto por 349 legisladores.
La reducida diferencia mantiene abierta la disputa por el próximo gobierno y hace posible que el resultado definitivo tarde varios días en conocerse.
“Por el momento, estamos a la cabeza. Y si esto se confirma, entonces Suecia tendrá un nuevo gobierno”, declaró Andersson ante sus seguidores.
Andersson busca regresar al poder
La dirigente socialdemócrata, de 59 años, fue la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra de Suecia, entre 2021 y 2022, y ahora intenta regresar al Ejecutivo al frente de una coalición de izquierda.
Su Partido Socialdemócrata continuaba como la principal fuerza política del país con alrededor del 28 % de los votos, aunque esa cifra representaría su resultado electoral más bajo en más de un siglo.
Durante la campaña, los socialdemócratas prometieron fortalecer el Estado de bienestar y adoptar medidas para ayudar a los hogares frente al aumento del costo de vida.
La celebración de la noche electoral tuvo incluso una aparición del músico Benny Andersson, integrante del legendario grupo sueco ABBA, quien interpretó al piano una versión de “Mamma Mia” dedicada a Magdalena Andersson.
Kristersson no descarta mantenerse en el gobierno
El Partido Moderado de Ulf Kristersson obtenía alrededor del 19.9 % de los votos.
El primer ministro aseguró que respetaría un eventual intento de Andersson de formar gobierno si su bloque termina imponiéndose, pero advirtió que las diferencias internas entre los partidos de izquierda podrían dificultar un acuerdo.
“La cuestión de quién gobernará Suecia en los próximos años continúa abierta”, afirmó Kristersson.
El dirigente conservador, de 62 años, había pedido otros cuatro años para continuar políticas enfocadas en seguridad, crimen organizado e inmigración.
Extrema derecha pierde apoyo
Uno de los resultados más destacados de la jornada fue el retroceso de Demócratas de Suecia (SD).
La formación de extrema derecha obtenía alrededor del 17.6 %, por debajo del 20.5 % alcanzado en las elecciones de 2022.
Su líder, Jimmie Åkesson, reconoció la pérdida de apoyo.
“Aún no tenemos los resultados finales, pero es obvio que perdimos algunos puntos porcentuales comparado con hace cuatro años”, declaró.
Pese al retroceso, Åkesson sostuvo que su partido ha conseguido avanzar en su normalización dentro del escenario político sueco.
La participación de SD en una eventual coalición gubernamental fue precisamente uno de los principales argumentos utilizados por la oposición contra Kristersson durante la campaña.
Resultado definitivo podría tardar varios días
Las encuestas habían mostrado durante meses una ventaja más amplia para la oposición de izquierda, pero la distancia disminuyó durante los últimos días de campaña hasta situar la elección prácticamente en un empate técnico.
Con solo tres escaños de diferencia en el conteo provisional, ninguno de los dos bloques puede dar todavía por asegurado el control del Parlamento ni la formación del próximo gobierno.
Cerca de ocho millones de personas estaban habilitadas para votar en estas elecciones, en un país con aproximadamente 10.6 millones de habitantes.
El escrutinio restante será determinante para establecer si Magdalena Andersson consigue regresar al poder o si Ulf Kristersson encuentra una fórmula parlamentaria que le permita continuar al frente del Gobierno sueco.




