Santo Domingo. El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó este lunes a 20 años de prisión al exjefe del Cuerpo de Seguridad Presidencial (CUSEP), Adán Cáceres Silvestre, tras hallarlo culpable de integrar el entramado de corrupción y lavado de activos desmantelado mediante las operaciones Coral y Coral 5G.
La misma condena fue impuesta al exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (CESTUR), Juan Carlos Torres Robiou, y al coronel Rafael Núñez de Aza.
Además de la pena privativa de libertad, los tres deberán pagar una multa equivalente a 400 salarios mínimos.
El tribunal también sentenció a 15 años de prisión al general Julio Camilo de los Santos Viola y a la pastora Rossy Guzmán Sánchez, conocida como “La Pastora”, quienes igualmente fueron condenados al pago de 400 salarios mínimos.
En tanto, Esmeralda Ortega Polanco, Boanerges Reyes Batista, José Manuel Rosario Pirón, Kelman Santana Martínez y Franklin Antonio Mata Flores recibieron condenas de 10 años de prisión.
Asimismo, el tribunal ordenó el pago de una indemnización de RD$5,000 millones a favor del Estado dominicano por los daños ocasionados por la estructura criminal.
Raúl Girón recibe pena cumplida
El mayor del Ejército y principal colaborador de las investigaciones, Raúl Alejandro Girón Jiménez, fue condenado a cinco años de prisión. Sin embargo, el tribunal declaró la pena como cumplida debido al tiempo que ha permanecido sometido al proceso judicial.
Condenas suspendidas
Los imputados Yehudy Blandesmil Guzmán Alcántara, Alejandro José Montero Cruz, Epifanio Peña Lebrón, Lucía de los Santos Viola y Onoris Beatriz Soto de los Santos fueron condenados a cinco años de prisión suspendida.
Mientras que Carlos Lantigua, Pedro Roberto Castillo Nolasco y Raymel Pastor del Rosario Viola recibieron tres años de prisión suspendida.
Imputados absueltos
El tribunal absolvió de responsabilidad penal a Tanner Antonio Flete Guzmán, Manuel de Jesús Alba Solano, Guillermo de Jesús Torres Robiou, Santiago Antonio Suárez Peguero, Miguel Ventura Pichardo y Erick Daniel Pereyra Núñez.
El caso Coral es considerado uno de los mayores procesos de corrupción administrativa conocidos en República Dominicana en los últimos años, por presuntamente haber operado una red que desvió cientos de millones de pesos de instituciones militares y policiales.




