Cali, Colombia. – El abogado y empresario Abelardo de la Espriella asume este viernes la Presidencia de Colombia tras irrumpir por primera vez en la política electoral y conquistar el poder con un discurso centrado en la seguridad, el orden y una profunda transformación del Estado.
Conocido como “El Tigre”, De la Espriella, de 48 años, llegó a la Presidencia después de imponerse en una disputada segunda vuelta al senador Iván Cepeda, aliado del mandatario saliente Gustavo Petro, poniendo fin al ciclo de la izquierda al frente del Ejecutivo colombiano.
El nuevo gobernante construyó su campaña presentándose como una figura ajena a la política tradicional y prometiendo enfrentar con firmeza al narcotráfico y a las organizaciones criminales.
“La horrible noche está cesando. La democracia ha hablado en las urnas y ha decidido que Colombia vuelva a tener autoridad, orden y esperanza”, expresó días antes de asumir el cargo.
Un presidente que reivindica a Trump, Milei y Bukele
De la Espriella ha manifestado afinidad política con los estilos de gobierno de Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele. Durante la campaña utilizó una puesta en escena marcada por la figura del tigre, espectáculos con fuegos artificiales y fuertes mensajes contra el establecimiento político.
Su discurso promete una reducción significativa del tamaño del Estado y políticas más severas contra la delincuencia. Entre sus propuestas más polémicas figura la construcción de megacárceles y un endurecimiento de la estrategia contra los grupos armados y las estructuras vinculadas al narcotráfico.
También ha planteado fortalecer la cooperación militar con Estados Unidos e Israel para combatir a las organizaciones criminales.
De una vida empresarial en Italia al Palacio presidencial
Antes de entrar en la contienda electoral, De la Espriella llevaba una vida empresarial entre Colombia y Europa y exhibía con frecuencia en redes sociales viajes, prendas de lujo y otros aspectos de su estilo de vida.
El abogado, quien posee nacionalidad colombiana y estadounidense, también ha desarrollado negocios vinculados a bebidas y moda.
Su pasado profesional ha sido objeto de controversia debido a algunos de los clientes que representó durante su carrera como abogado, entre ellos personas vinculadas a procesos por narcotráfico, paramilitarismo y corrupción.
Durante la campaña también recibió críticas por declaraciones consideradas ofensivas contra distintos sectores. En una ocasión habló de “destripar” a la izquierda, expresión por la que posteriormente ofreció disculpas.
Seguridad, uno de sus grandes desafíos
El nuevo mandatario recibe un país que continúa enfrentando el narcotráfico, la presencia de organizaciones armadas y décadas de violencia asociada al conflicto interno.
De la Espriella ha prometido gobernar con firmeza y sostiene que los grupos criminales deberán someterse a la justicia o enfrentar una ofensiva del Estado.
Su llegada a la Casa de Nariño abre así una nueva etapa política para Colombia, marcada por un giro hacia la derecha y por altas expectativas sobre el cumplimiento de sus promesas en seguridad, economía y reforma estatal.




